Mi hijo no pronuncia bien: ¿Es cosa de la edad o necesito un logopeda en El Cañaveral?

Escuchar las primeras palabras de un hijo es uno de los momentos más emocionantes para cualquier familia. Desde el primer «mamá» o «papá» hasta que empiezan a contarnos sus aventuras en el cole, el lenguaje es la herramienta con la que descubren el mundo.

Sin embargo, en el parque o a la salida del colegio en El Cañaveral, es habitual escuchar a padres y madres comentar: «Mi hijo cambia la R por la D», «Le cuesta mucho que se le entienda cuando habla rápido» o «Todavía habla como un bebé y ya tiene 4 años».

¿Cuándo debemos dejar de esperar a que «se le pase solo» y cuándo es momento de consultar a un especialista? Desde La Tribu, queremos darte tranquilidad y pautas claras sobre el desarrollo del habla y la pronunciación.

Hitos del desarrollo del habla: ¿Qué es lo normal?

Cada niño tiene su propio ritmo, y en nuestra «tribu» respetamos profundamente esos tiempos. No obstante, existen hitos del desarrollo que nos sirven de brújula para detectar si necesitamos un empujoncito extra.

A menudo, lo que llamamos «hablar mal» suele ser una dislalia: la dificultad para articular ciertos fonemas (sonidos). Aquí tienes una guía rápida por edades:

  • A los 3 años: El niño debería ser entendido por extraños en un 75% de las veces. Es normal que fallen sonidos complejos como la /r/ fuerte o grupos como /bl/ o /tr/.
  • A los 4 años: Ya debería pronunciar bien casi todos los sonidos, excepto quizás la /r/ vibrante (perro) o la /z/.
  • A los 5-6 años: El habla debe ser completa y correcta. Si a esta edad persisten errores o «lengua de trapo», es una señal clara para evaluar.

Problemas de pronunciación comunes: Rotacismo y Seseo.

En nuestro día a día en el barrio, vemos frecuentemente casos de:

  1. Rotacismo (La famosa R): Es el rey de las consultas. Decir «pezo» en lugar de «perro» o «tator» en lugar de «tractor». Aunque parece simpático, si no se corrige antes de los 6 años, puede afectar a su autoestima y, más tarde, a la lectoescritura.
  2. Seseo o Ceceo: Dificultad para diferenciar la /s/ de la /z/.
  3. Omisión de sílabas: Decir «pota» en lugar de «pelota».

Estos «tropiezos» en el habla no significan que tu hijo tenga un problema cognitivo. Simplemente, su lengua, labios o velo del paladar necesitan aprender a colocarse en el sitio correcto o a moverse con la fuerza adecuada.

La Tribu: Tu centro de apoyo pedagógico y logopedia en El Cañaveral.

Olvídate de las batas blancas y las salas frías. En nuestro centro, entendemos que para que un niño aprenda, primero tiene que sentirse seguro y divertido.

Nuestra metodología se basa en el juego dirigido. Utilizamos espejos, cuentos, ejercicios de soplo y gimnasia bucal (praxias) para que, casi sin darse cuenta, los peques entrenen los músculos de su boca. El objetivo no es solo que «hablen bien», sino que se comuniquen con confianza y seguridad.

Si notas que tu hijo se frustra porque no le entienden, o simplemente tienes la duda, lo mejor es realizar una valoración temprana. En nuestro servicio de Logopedia en El Cañaveral, evaluamos cada caso de forma individualizada para descartar problemas físicos (como un frenillo corto) o funcionales.

La importancia de actuar a tiempo

Corregir estos problemas antes de que empiece la Educación Primaria es vital. ¿Por qué? Porque como hablamos, escribimos. Un niño que dice «fubol» en vez de «fútbol», es muy probable que acabe escribiéndolo igual, lo que puede derivar en dificultades en el colegio más adelante.

Tu tribu está aquí para ayudarte

No estáis solos en la crianza. Si vives en El Cañaveral y tienes dudas sobre el habla de tu peque, ven a conocernos. A veces, unas pocas sesiones de juego y técnica son suficientes para desbloquear ese sonido que se resiste y ver cómo su autoestima se dispara.

¿Hablamos?

Logopedia en El Cañaveral1
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